Como algunos sabéis, Yaki es mi perro, y os voy a contar su historia...
A mí me daban miedo los perros desde que me mordió uno cuando tenía cinco años, cada vez que veía uno me subía en los brazos de mi madre o de mi padre. Me lleve así tres años hasta que a mi madre se le ocurrió una idea. Lo que quería hacer era acoger a un perro hasta que alguien lo adoptara y se me quitara el miedo. Mi padre al principio no quería, pero mi madre lo convenció.
Miramos por internet, en asociaciones que cogieran perros abandonados.
Por fin, a las dos semanas fuimos a la protectora de animales, ¡Había muchísimos perros!
Uno se llamaba Carbón, pero tenía 7 años, y querían convencer a mis padre para que nos lo llevásemos. El que ví por internet y me gustó era demasiado ACTIVO y se llamaba Tom. Cuando lo llevé a pasear tiraba mucho de mí, y no me gustó. Tenía un hermano llamado Jerry.
Cuando nos íbamos mí padre se fijó en Yaki, que en la protectora se llamaba Ronaldinho y era demasiado tímido y miedica. Nos lo llevamos por un tiempo, porque mi padre pensó que era adecuado para mí, ya que tenía el mismo miedo de mí, que yo de él.
El nombre se lo puso mi primo.
